Invierno

Sembrar las hortalizas tempranas o nuevas a resguardo

Adelante las cosechas de primavera empezando las primeras siembras bajo una protección que les hará ganar algunas semanas. ¡Incluso en un jardín pequeño, vale la pena!

La protección
Las semillas en tierra pueden protegerse de varias maneras, por orden creciente de eficacia: con campanas, un velo de protección, un túnel amovible o bajo un chasis. Un simple velo permite de ganar de 4 a 5 C°, pero habrá que retirarlo cuando las siembras empiecen a salir. El peso del velo podría dañarlas. Las campanas se usan para las siembras pequeñas (en superficies muy pequeñas) sobre todo en maceta.

Las buenas hortalizas
Son sobre todo las zanahorias, los rabanitos y las ensaladas de primavera las que vamos a sembrar con adelanto, bajo protección. Las hierbas aromáticas, que son lentas a germinar como el perejil se siembran pronto. Las hortalizas que se plantan pronto, como las cebollas y el ajo, no necesitan protección.

El método
1 Pase el rastrillo en una tierra previamente desherbada y limpia, para nivelarla. Rompa los terrones gordos (de más de 5cm de ancho).

2 Cave un pequeño surco, de 5 cm de ancho y 2 cm de profundidad, con un palo o con el hierro de una herramienta por ejemplo.

3 Ponga las semillas, sin juntarlas demasiado: un grano cada 2 cm basta, a menos que se trate de semillas viejas (más de tres años, no todas las semillas van a germinar al 100%).

4 Cubra con un sustrato o con tierra fina, cubriendo los granos de aproximadamente 5 mm de tierra.

5 Apisone ligeramente con un objeto liso. No apriete demasiado, solo tiene que comprimir un poco la tierra.

6 Cubra con un velo de hibernación (velo de forzamiento antrópico) y cierre este para que el viento no lo levante.

No hay necesidad de regar antes de que las plantas germinen, ya que la lluvia pasa a través del velo sin molestar las plantas.

Fuente: Planfor.es