Otoño

PRINCIPALES PLAGAS Y SU CONTROL RACIONAL

En el jardín conviven millones de seres vivos que forman parte esencial de la cadena de vida que ahí ocurre.

De estos seres vivos, sólo unos pocos pueden llegar a ser dañinos, la mayor parte son benéficos.

Si el objetivo es reducir al mínimo y al instante la presencia de insectos, hay que recurrir a productos químicos. Es importante identificar bien el problema para aplicar el producto adecuado, de otro modo sólo se consigue gastar tiempo, dinero, y contaminar el medio ambiente.

Los productos fitosanitarios deben tratarse con cuidado, el usuario debe utilizar protección para evitar el contacto directo por la piel y su inhalación. Un uso incorrecto, no sólo puede dañar las plantas o no surtir el efecto esperado, puede causar serios problemas a un fumigador descuidado.

En el jardín, se puede hacer un manejo más racional, sano y ecológico de las plagas:

Consiste en realizar una excelente preparación de suelo, un aporte regular y adecuado de agua y fertilizantes, bajo estrictas normas de higiene eliminar el material que podría ser fuente de contaminación como hojas, flores o tallos muertos y, regularmente realizar una observación cuidadosa de las plantas para detectar los problemas cuando son pequeños y fáciles de corregir limpiando las plantas con la mano o con un chorro de agua.

Todas estas labores dan como resultado, plantas capaces de desarrollar resistencias naturales a las plagas y un aumento de la población de insectos benéficos que se alimentan de los insectos plaga.

Insectos benéficos como las chinitas y sus larvas pueden comer hasta 400 pulgones en 10 días, la mosca-abeja come entre 550 y 900 pulgones y una microavispa es capaz de parasitar 800 pulgones en 8 días.

Existen otros buenos auxiliares que también se alimentan de insectos como la lagartija, arañas, y pájaros entre ellos tenca, zorzal, golondrina, chercán y queltehue. Para protegerlos debemos evitar el uso de productos tóxicos, mantener una gran diversidad de plantas, especialmente aquellas de colores atrayentes y proveerles refugios invernales. Definitivamente se obtiene una solución más durable y sana al problema, si se aprende a conocer los insectos plaga y el daño que causan, se protegen las especies que realizan control natural, se utilizan pesticidas sólo en emergencias y se entrega a las plantas una fertilización completa y equilibrada. Cuando nos referimos a la presencia de plagas estamos hablando de una sobre población de algún ser vivo que generalmente puede ser visto a simple vista. Fedora Tironi Compiano, Ingeniero Agrónomo y Profesora Club de Jardines de Chile.