Tips de Jardinerías

POR QUÉ QUIERO MI JARDÍN

Nadie puede dedicar una parte de su vida a una afición sin la profunda convicción de que será recompensado en bienes que perduren. Hay algo de eso, al trabajar cerca de la naturaleza. Fortifica, levanta y consigue mantenernos cerca de las verdades eternas. Se sabe del placer del trabajo en conjunto, al compartir ideas, al proponerse una meta y llegar al fin. Se aprende, pero sólo después de una gran experiencia se llega a la convicción de que “el que da más, recibe más”.

El progreso de mañana, está en manos de los que trabajan hoy. La esperanza que proporcionaremos, si tenemos una inspiración por pequeña que sea, si podemos ser un guía que nos lleve a límites anhelados, la encontraremos en parte en el horizonte que nos abre la jardinería. Del niño al adolescente, como de la joven a la mujer, todos sentirán, sin duda, ante una rosa entreabierta, la emoción, siempre bella, de un momento que pasó. La vida de un aficionado al jardín no termina con un hermoso ejemplar de flor o una plantación en su camino. Trabaja, engrandece lo que tiene en sus manos y así le da belleza al lugar donde vive. Su espíritu crece, haciendo sus días más alegres, hasta poder pensar que llegó a tomar contacto con algo de la Gracia de Dios.

Club de Jardines de Chile. Primer Número Revista “Flores y Jardines” del Club de Jardines de Chile, año 1956.

 

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