De un enigmático color negro, fuerte aroma y un sabor un tanto ácido es la zarzamora, un fruto que puede comerse solo, en crudo, con helado, yogur y nata o procesarse para la elaboración de compotas, macedonias, pasteles, vinos y otras deliciosas preparaciones.

 

No solo su sapidez encanta a muchos, también se le adosan diversas propiedades para combatir la diabetes, las anginas o las úlceras, incluso, muchas de las sustancias que lo componen tienen efectos anticancerígenos. Asimismo, su extraordinaria riqueza en vitaminas A y C, además de su contenido de potasio, lo convierten en un diurético ideal. Su consumo provee una gran cantidad de fibra al organismo, además de tener pocas calorías.

CARACTERÍSTICAS DE LA ZARZAMORA

 

La apariencia de la zarzamora es poco común. Es una baya oscura y brillante, formada por la unión de cuantiosos frutos más pequeños, que tienen una semilla en su interior. Perteneciente a la familia de las rosáceas, su nombre científico es Rubus Fruticosus y el arbusto que las produce, la zarza, crece silvestre en muchas regiones.

 

Los tallos de la zarza se desarrollan normalmente erguidos, pero se extienden sobre el suelo conforme pasa el tiempo. Son aristados y algunos poseen espinas. Pueden alcanzar una longitud de hasta 4 metros y sus flores son blancas o rosadas, con cinco pétalos. Sus hojas son caducas y alternas, y se conforman por 3-7 foliolos ovalados o elípticos con un interesante borde zigzagueante.

Esta planta posee raíces largas, que crecen a poca profundidad. Sus brotes nacen con mucha facilidad y pueden ser aislados para plantarse por separado en otro lugar. Su producto siempre es verde al inicio, luego se torna rojo y una vez alcanzada la madurez total, obtiene su característica tonalidad.

VARIEDADES DE ZARZAMORA

La zarzamora puede crecer en solitario o agrupada en racimos.  Sus frutos crecen fundamentalmente de manera silvestre. Entre las más conocidas destacan la zarzamora común, la zarza de los rastrojos, la zarzamora enana y las moras Logan.

 

La zarzamora común, cuyo nombre científico es Rubus Ulmifolius, es la más tradicional y a la que más referencia se hace. Se diferencia de las demás por la época en la que germina y el gusto de su jugo.

La zarzamora de los rastrojos es llamada Rubus Caesius en el campo de la ciencia.  Su producto, de tamaño reducido, madura siempre antes que la zarzamora común. Por otro lado, la zarzamora enana, Rubus Chamaemorus, produce pequeños frutos de color dorado que sirven especialmente para la elaboración de mermeladas y pudines. Aunque quizás podrían confundirse, el tipo Rubus Loganobaccus brinda frutos más ácidos en comparación con las moras Logan que pueden encontrarse como enlatado.

 

ORIGEN MILENARIO DE LA ZARZAMORA

La procedencia de la zarzamora data desde tiempos muy antiguos. Sus antecedentes la ubican en Europa y Asia, aunque muchas especies tienen otros puntos de partida. La especie común, es frecuente en el oeste y centro de Europa, también en el norte de África. Se estima que fue conocida por griegos y romanos.

En cuanto a su producción, La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura o FAO, menciona que sus distintos cultivos son muy requeridos por sus bayas, principalmente el de la especie común. Con un 72%, países de Asia como Turquía, China, Afganistán e Irán, lideran el mercado de producción, seguido de Europa.

Otras naciones como Canadá, Estados Unidos, Rumania y México, mantienen reñida la competencia por alcanzar un lugar importante entre los agricultores.

BENEFICIOS DE LA ZARZAMORA

No solo su delicioso sabor ácido hace de la zarzamora sea un fruto que querrá incluir en su dieta. Un puñado de ellas tiene múltiples beneficios para la salud:

  • Puede combatir efectivamente diarrea, gastroenteritis y cólicos menstruales.
  • Malestar con fiebre: el néctar de este fruto no sólo refresca y tonifica, también funciona para revitalizar a los enfermos que presentan quebranto y debilidad.
  • Afecciones en la faringe o laringe: Es un aliado contra las molestas llagas y la inflamación de las encías. Asimismo, contra la estomatitis, faringitis y  amigdalitis.
  • Cuando los frutos de la zarzamora están maduros, poseen un alto contenido de vitamina C, por lo que ayudan a mejorar los resfriados, la tos y las constipaciones.
  • Puede ser astringente.
  • Su poder diurético evita la retención de líquidos.
  • Desinflama y protege la piel.
  • Mejora las hemorroides.
  • Previene el reumatismo.

 

Fuente:  Flores Ninja.