La flora de Chile tiene casi 6.000 especies con alto endemismo, formando y atendiendo un sin número de ecosistemas en los ámbitos terrestre y acuático, donde se interrelacionan con diversas y heterogéneas especies, creando una malla única de lazos, además de capturar una enorme cantidad de anhídrido carbónico CO 2 , especialmente aquellas suculentas, tan numerosas en nuestro país.